Hugo Avendano

Escritor advenedizo, lector de tiempo discontinuo; futbolista y corredor de afición pero educador de tiempo completo por vocación. Con la firme intención de completar algún día un maratón. Consumidor y exigente del buen café. Gozoso de disfrutar de las simplezas de la vida. Tecnólogo autodidácta. Fan del Cruz Azul en México, del Barcelona en España y del Manchester United en Inglaterra. Integrante del Club de Corredores Nike+.

Me apasiona crear, innovar y transformar.

Amo a México

Upstart writer, reader time discontinuous . hobby player andrunner but full-time educator by vocation. With the firmintention of completing a marathon someday. Demandingconsumer and good coffee. Joyful to enjoy the simplicitiesof life. Joyful to enjoy the simplicities of life. Technologist autodidact. Cruz Azul and Pachuca Fan in Mexico. Barcelona in Spain. Member Runners Club Global Nike +

I love to create, innovate and transform.

I love Mexico

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martes, 26 de marzo de 2013

Liderazgo y servicio

¿Eres un líder-servidor?
“El Hijo del Hombre vino a servir y no a ser servido”. Marcos Evangelista

En estas fechas del año, los cristianos recordamos, la vida, pasión, muerte y resurrección de Jesucristo. Jesús fue y sigue siendo el gran líder de la historia. Su vida la dedicó a servir a sus seguidores y a todas las personas con las que tuvo contacto. Fue un auténtico líder-servidor.

En 1970, Robert Greenleaf, acuño el término “servant leader”, como el tipo de líder que pone el servicio por encima de su liderazgo, siendo “primero servidor y después líder.” Los conceptos que maneja en su modelo de liderazgo existieron, desde hace más de 2000 años en la figura de Jesús.

Para ser un líder-servidor, debemos vivir una entrega a los demás. Jesús llegó al extremo de entregar su vida por toda la humanidad. Nosotros difícilmente, podemos llegar a tales extremos pero si podemos exhibir muchas características del verdadero líder-servidor.

Una de las principales características del empresario familiar efectivo es la capacidad de escuchar. Debe realizar el esfuerzo de comprender las necesidades de sus familiares, empleados, socios, clientes, proveedores, aliados y demás participantes (“stakeholders”) en su empresa. Jesús, dejaba que todos se le acercaran, niños, ancianos, enfermos y pecadores.

Otro aspecto, es la empatía, la capacidad de ponerse en el lugar de los demás para entender que les preocupa, cuales son sus necesidades y deseos. El líder actual tiene que hacer un esfuerzo real por entender a sus clientes y colaboradores, para que éstos le ayuden a atender a aquellos.

Un aspecto, que Jesús manejó de manera magistral, fue la capacidad de curación, al liberar a los enfermos de sus malestares, del diablo y hasta de la muerte. El líder, en este sentido, puede hacer su tarea de ayudar a los que lo rodean a superar los problemas de la familia y de la empresa, con un espíritu de servicio, dando prioridad a los demás por encima de uno mismo.

Finalmente, un líder de la empresa familiar debe actuar como un guardián (“steward”), el custodio del negocio, durante su periodo al frente. El verdadero líder-servidor, debe saber que su encomienda es entregar una mejor empresa a la siguiente generación. Sólo así se puede pensar en el éxito y continuidad de la empresa familiar, más allá de la vida del líder en turno. Jesús ha sido capaz de mantener viva una organización mundial durante más de 2000 años.

¿Qué podemos esperar de nuestra empresa? ¿Qué muera con nosotros? ¿Soy un líder-servidor? ¿Puedo contribuir a la permanencia de mi empresa, cuando ya no viva?

sábado, 6 de octubre de 2012

El mito del líder carismático.


El mito del líder carismático.
Por Hugo A. Avendaño Contreras
Colaboración para el Semanario Fin de Semana

Veo las formas y la energía con que el candidato opositor a Hugo Chavez –Henrique Capriles - se dirige a su electorado y acabo viendo el mismo estilo, la intención y el ofrecimiento de la expectativa del líder carismático que ofrece un cambio de rumbo para Venezuela.

Son estilos que se aceptan. Que se buscan y se valoran como intrinsicamente buenos. El tono de voz, el lenguaje corporal, todo ello es atractivo para un pueblo que busca y sigue buscando al líder que los lleve a mejores condiciones de vida.

Desde el pragmatismo de las organizaciones, este paradigma del líder carismático poco a poco ha ido desapareciendo. Si bien, existen personas que sumado a su carisma, poseen una gran capacidad de concretar acciones y lograr objetivos, la subcultura del carisma como único argumento de autoridad moral se ha desgastado.

Las organizaciones están en busca de líderes visionarios que sean capaces de contagiar el entusiasmo por el logro de una expectativa de futuro, pero fundada en objetivos, estrategias, líneas de accióny evaluaciones continuas.

Algunos de los directivos de las empresas más importantes de México, no han sido exactamente el modelo del líder carismático, pero se centraron más en estructurar una organización que soportara el futuro, los embates del entorno y la confrontación con los fracasos temporales.

Si bien es cierto que en latinoamérica todavía se acepta y busca el modelo del líder carismático como ícono de la aspiración ideal, sobran ejemplos de quienes con sus capacidades mediáticas obtienen la responsabilidad pública o privada de dirigir y una vez en el ejercicio de la autoridad, ofrecen resultados catastróficos.

De allí que hoy en día resulte chocante la construcción de figuras artificiales mediante la convocatoria mentirosa de grandes masas que aclaman la figura de un dirigente en el que se reconoce capacidad y virtud sin límite.

El carisma resulta relevante para quién con asertividad reconoce sus talentos y limitaciones y por tanto resulta confiable hasta en los momentos equívocos, pues no hay mejor muestra de fortaleza de quién se sabe falible.

Me asomo a latinoamérica y veo todavía la tentación de seguir construyendo el modelo del dirigente que todo los sabe, que todo lo puede y al que todos le aplauden porque nunca se equivoca. Por nuestro propio bien, esperemos que el paradigma pronto desaparezca.